El regalo que no se ve

 

El padre se sintió muy mal, abrazó a su hija y le suplicó que le perdonara.

Dicen que el hombre guardó ese regalo dorado cerca de su cama durante muchos años, y que siempre que se ponía triste, tomaba de ella un beso y recordaba el amor que su hija había depositado dentro.

De alguna forma, cada uno de nosotros hemos recibido algún obsequio de amor incondicional de nuestra familia o nuestros amiguitos... Nadie podrá tener jamás un regalo más grande y hermoso que ese.

 

Fin